Christina Aguilera está más caliente que el palo de un churrero
Christina Aguilera anda con las hormonas revolucionadas y quiere que el mundo entero lo sepa. Ayer, después de una cena con su nuevo novio, volvió al coche con unos niveles de calentura que darían a entender que está gravemente enferma si le pusieran el termómetro en la vagina. Pasando por completo de los paparazzi y sin importarles que el pobre chófer estaba delante, comenzaron a magrearse en la parte trasera del vehículo.
Porque claro, desde que detuvieron a su novio conduciendo borracho, Christina Aguilera ha contratado un chófer que les lleve y les traiga a los bares para no tener que turnarse para beber y poder conducir después de la cena o la fiesta. No queremos imaginar lo que pasó cuando llegaron a casa. Sólo esperamos que el hijo de Christina estuviera con su padre y así la muchacha pudiera desfogarse con tranquilidad.
Dentro de unos días Christina estrena su papel de jurado en 'The Voice', lo que supone un punto de inflexión en su carrera y con el que pretende volver a conectar con la audiencia que últimamente la asocia a fracaso y perdición. ¿Lo conseguirá? Te dejamos con las fotos del magreo.
Dale a tu cuerpo alegría, Macarena.