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Ky Schevers reconstruye su vida tras caer en la "secta" TERF

"NO QUIERO QUE LA GENTE SEA PRESA DE COMUNIDADES T脫XICAS"

Ky Schevers,

Ky Schevers estaba confundida sobre su g茅nero, y se desprendi贸 tras ser "absorbida" por el "feminismo cr铆tico de g茅nero". Ahora, est谩 reconstruyendo su vida.

Schevers, que es transmasculino, genderqueer y utiliza los pronombres she/ her, comenz贸 la transici贸n m茅dica tomando testosterona cuando ten铆a 20 a帽os, tras salir del armario como hombre trans.

Pero Schevers pronto se dio cuenta de que su g茅nero no era binario.

"Hab铆a intentado vivir como un chico trans m谩s binario, pero eso no funcion贸 realmente, y me sent铆 m谩s genderqueer", dice. "Entonces pens茅 que me sent铆a m谩s como una bollera marimacho, y como que quer铆a explorar esa parte de m铆".

En busca de apoyo, recurri贸 a los foros en l铆nea.

"Estaba expresando estas dudas y en un lugar psicol贸gicamente vulnerable".

Se le acerc贸 una mujer que Schevers describe como "bastante TERF" (TERF significa feminista radical trans excluyente) y que, al igual que ella, hab铆a estado leyendo algunos contenidos en Internet sobre la detransici贸n.

"Siento que ambas nos vimos arrastradas hacia el feminismo transf贸bico o cr铆tico con el g茅nero porque, en primer lugar, 茅sas son las personas que trataban de aferrarse a historias [como la nuestra]", explica Schevers.

"En cierto modo ten铆a sentido para m铆, como si no estuviera segura de c贸mo reclamar las partes femeninas o marimachos de m铆 misma sin recurrir a algunas de las historias que ya hab铆a escuchado: que hay presi贸n sobre las lesbianas marimachos para que hagan la transici贸n, o que est谩n haciendo la transici贸n debido a la misoginia interiorizada".

En los a帽os siguientes, Schevers descendi贸 por una madriguera antitrans. Encontr贸 una comunidad en los c铆rculos de "feministas" radicales destransicionadas, y se la puso como ejemplo de que la transexualidad es el resultado de la misoginia, la homofobia y el trauma interiorizados.

Recuerda que organiz贸 un taller en el Festival de M煤sica para Mujeres de Michigan, conocido como Michfest.

"Fue muy concurrido por un mont贸n de lesbianas TERFy que se presentaron para escuchar a las pobres lesbianas que se chuparon el dedo... se lo comieron todo. Ahora, mirando hacia atr谩s, veo que me bombardearon con amor, hubo mucha atenci贸n positiva".

Schevers describe este sentimiento de comunidad y apoyo como "embriagador", y a帽ade: "Sent铆amos que est谩bamos haciendo un trabajo importante y ayudando a la gente. Muchas de nosotras hab铆amos pasado por esta especie de intensa experiencia de conversi贸n, convirti茅ndonos a esta particular interpretaci贸n del feminismo radical, el feminismo l茅sbico.

"Pero siento que la mayor铆a de nosotros estaba en alg煤n tipo de angustia real y creer en estas cosas se sent铆a bien. Encontramos la conexi贸n entre nosotros, nos conectamos por encima de las creencias transf贸bicas y tambi茅n, dir铆a, de las autolesiones".

Era muy de culto, era muy controlador.

Schevers tiene claro que no hay nada malo en la detransici贸n, y que el viaje de descubrimiento de g茅nero de cada persona es diferente. El problema es que cuando esas personas buscan apoyo, la mayor铆a de las veces se encuentran con comunidades radicalizadas y antitrans.

"Esta es una de las razones por las que siento que hay que hablar m谩s de estos temas fuera de los grupos transf贸bicos, si son los 煤nicos que hablan de ello, es m谩s f谩cil que la gente se deje absorber y radicalizar y acabe creyendo un mont贸n de basura transf贸bica".

El proceso de salir del grupo en el que se encontraba fue gradual, dice Schevers: "Era muy parecido a una secta, era muy controlador. Es una de esas cosas en las que es f谩cil entrar en el grupo, pero es m谩s dif铆cil salir".

Una vez, antes incluso de admitirse a s铆 misma que quer铆a salir, asisti贸 por casualidad a la lectura de un libro de un hombre gay que hab铆a pasado por la terapia de conversi贸n.

"La forma en que describi贸 sus experiencias reson贸 en m铆", dice.

"Se me encendi贸 una bombilla, pero tambi茅n me dije: 'Oh, s**t'. No necesariamente quieres creer que has creado accidentalmente una comunidad ex-trans, que has estado haciendo terapia de conversi贸n contigo mismo".

Ky Schevers se dio cuenta de los v铆nculos entre los TERF y la extrema derecha

M谩s tarde, en 2018, algunos de los escritos de Schevers aparecer铆an sin consentimiento en el libro antitrans cuando Harry se convirti贸 en Sally: Responding to the Transgender Moment, escrito por el acad茅mico conservador y religioso Ryan T Anderson.

No era la primera vez que los cristianos de derechas "hac铆an un mal uso" de sus escritos, dice.

"Pero en el momento en que sali贸 el libro, yo ya dec铆a: 'Mi transici贸n no me ha perjudicado realmente', estaba intentando hacer las paces con ser genderqueer y trans. Todav铆a no pod铆a decir eso, porque habr铆a recibido demasiadas reacciones de otras mujeres destransicionadas".

El libro le ayud贸 a darse cuenta de los v铆nculos entre el feminismo radical trans-excluyente y la extrema derecha, ya que vio que Anderson repet铆a como un loro "muchos de los mismos argumentos que estas supuestas feministas estaban haciendo".

"Me horroriz贸 porque pensaba que el objetivo del feminismo radical era luchar contra el patriarcado y desmantelarlo, no como aliarse [con la derecha] para ir a por las personas trans.

"Pero cuando te pones del lado de la derecha cristiana s贸lo para ir a por las personas trans, s贸lo eres un transf贸bico. No te importa luchar contra el patriarcado, el sexismo o la homofobia, solo quieres ir a por las personas trans".

El uso de la escritura de Anderson hizo reflexionar a Schevers.

"Si contar mi historia se supone que ayuda a desarraigar el patriarcado, y el patriarcado lo est谩 utilizando, pues hay un problema".

Con el paso del tiempo, Schevers empez贸 a sentirse m谩s en paz consigo misma y con su transici贸n, y en consecuencia empez贸 a sentirse mucho m谩s feliz.

Me he dado cuenta de que muchas de estas supuestas feministas s贸lo me est谩n utilizando.

Pero lo que le sorprendi贸 fue que las feministas radicales antitrans que la rodeaban se sintieran "amenazadas" por su felicidad.

"En realidad fue una experiencia perturbadora, porque me siento m谩s feliz, pero a ellos realmente no les importa. Obviamente, sab铆a que los cristianos conservadores nunca tuvieron en cuenta mis mejores intereses, y me di cuenta de que muchas de estas supuestas feministas s贸lo me est谩n utilizando, y luego me di cuenta de que estas otras mujeres de mi propia comunidad s贸lo quieren utilizarme."

Salir del armario signific贸 cortar con la mayor铆a de la gente que la rodeaba, dice Schevers, y le llev贸 mucho tiempo hablar p煤blicamente de su experiencia.

"Me sent铆 c贸moda compartiendo mi historia y hablando de estas cosas porque no quiero que la gente sufra como yo", dice Schevers.

"No quiero que la gente sea presa de comunidades t贸xicas".

Y a las personas que puedan estar pensando en pasar por la transici贸n, Schevers les dice: "La gente deber铆a preguntarse: '驴Qu茅 necesitas? 驴Qu茅 necesitas para estar bien?' Tenemos que ayudar a la gente a averiguar si el problema es la transici贸n, o si es vivir en una sociedad que quiere que todo el mundo vea la transici贸n como algo perjudicial."

驴Y t煤 que opinas?

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